Yearly Archive 2017

PorLANZZA

Design Thinking: Qué es y cómo sirve para llevar tu negocio a la WEB

Con los años, nuevas teorías, conceptos y modelos de trabajo han ido adquiriendo popularidad para favorecer la creación de herramientas tecnológicas como aplicaciones móviles, soluciones de pago y canales digitales dentro de las empresas.

Una de las más usadas hoy en día es el Design Thinking (o pensamiento de diseño). Esta metodología fomenta la innovación en las organizaciones, y asume como principal ejecutor o líder al diseñador o diseñadores que piensan en soluciones que les permiten a las organizaciones obtener mejores resultados en diferentes áreas o frentes.

Grandes compañías a nivel mundial como Apple, Google o Zara usan este modelo para generar proyectos disruptivos y diferenciadores. En esta nota te contamos cómo puede favorecer a tu empresa.

Origen del Design Thinking

El Design Thinking se desarrolló en la Universidad de Stanford (California, Estados Unidos) en los años 70, y utiliza la capacidad de observación de los diseñadores para buscar una forma práctica de cubrir las necesidades de los clientes. Para lograrlo, estos emplean todas las herramientas y los recursos que tienen a su alcance.

Lo interesante de esta técnica es que puede aplicarse a cualquier aspecto del negocio. De esta forma, podemos encontrar Design Thinking no solo en el diseño y el desarrollo inicial del producto, sino también en la definición del modelo de negocio o en la implementación de los procesos necesarios para la fabricación del producto.

Para Entrepreneur, en la actualidad, este término se ha vuelto indispensable en una empresa que busca distinguirse en el mercado.

Cómo llevarlo a cabo

De acuerdo con el Innovation Factory Institute, debido a que este es un enfoque que se sirve de la sensibilidad del diseñador y su método de resolución de problemas para satisfacer las necesidades de las personas de una forma que sea tecnológicamente factible y comercialmente viable, es fundamental que los equipos de trabajo puedan:

– Adquirir conocimientos básicos sobre los usuarios del producto o la solución, y sobre la situación o el problema que afrontan. Por lo tanto, es un concepto que pretende comprender al usuario.

– Desarrollar empatía con los usuarios mediante la observación de los mismos. De esta forma, es una metodología basada en observar al usuario.

– Determinar un tipo de usuario para el cual se diseña la solución o producto, definiendo así el punto de vista a partir del cual se debe desarrollar el diseño.

– Generar tantas ideas como sea posible.

– Construir prototipos de las ideas más prometedoras.

– Aprender de las reacciones de los usuarios al interactuar con el prototipo. De esta manera, es necesario dejar que prueben el producto mediante los prototipos desarrollados, y reunir toda la información de dicha interacción.

¿Quiénes son los empleados más idóneos para hacer Design Thinking?

Cuando hablamos de diseñador o diseñadores no nos referimos únicamente a profesionales del diseño. Un ‘Design Thinker’ puede ser un ingeniero, un publicista, un comunicador social, un administrador o un sociólogo.

Así las cosas, el Design Thinking apela a la colaboración y el trabajo en equipo. Quien lidera el proyecto se rodea de un grupo interdisciplinario con el fin de lograr una visión más amplia del problema del cliente y del cliente. Este grupo le ayudará a obtener soluciones más completas, que de otra forma no se habrían logrado desarrollar.

¿Qué insumos puede usar una empresa para hacer Design Thinking

Como de lo que se trata es de observar al usuario, los canales digitales (redes sociales y sitios web, por ejemplo) cumplen un papel fundamental. Así mismo, ir más allá de la interacción con el cliente en Facebook, Twitter e Instagram, y conocer qué los mueve o qué los motiva, les permitirá a las empresas desarrollar productos y servicios más pertinentes e innovadores.

En este sentido, herramientas como Google Analytics y Google Trends, a través de las cuales puedes ver en tiempo real cómo se comporta el cliente y cuáles son los temas más populares y demandados en internet, respectivamente, te serán de gran utilidad para obtener información sobre tus usuarios y tener así los primeros insumos para tu proyecto de Design Thinking.

Beneficios para las compañías

Sitios como Global Corporate Payments (un portal de contenidos y noticias de American Express) explican que, al tratarse de un conjunto de prácticas y principios utilizados para la resolución de problemas, el Design Thinking es sumamente versátil y puede aplicarse a prácticamente todo tipo de desafío que enfrenta una pyme, tanto externo (desarrollar un nuevo producto o servicio) como interno (desarrollar una nueva estrategia de comunicación interna).

“El Design Thinking es relevante para todas las áreas de la empresa. Es más, los proyectos que utilizan este enfoque se benefician considerablemente con el aporte de diferentes puntos de vista que cada área suele representar”.

Aun cuando una pyme no cuenta con un equipo de colaboradores voluminoso, y el gerente suele realizar todas las tareas (desde controlar la producción hasta conseguir nuevos clientes), expertos consideran que esto no es una limitante para desarrollar un proyecto de Design Thinking.

“Esta multiplicidad de roles que cumplen los dueños de muchas pymes no es en sí una barrera. Las verdaderas barreras para el Design Thinking tienen que ver principalmente con ciertas características de la cultura interna de la empresa (en la que los dueños sí tienen influencia y responsabilidad): aversión a la toma de riesgos, poca colaboración y trabajo en equipo, penalización por cometer errores y estructuras jerárquicas que desalientan el intercambio de ideas”, explica Martín Zabaleta, director de la firma de consultoría latinoamericana Insitum y experto en innovación.

Gerentes de las pymes pueden asumir el rol de ‘integrador’

De esta forma, la diversidad de tareas que realizan los dueños de los negocios los ayuda a desarrollar una visión completa de los desafíos de la empresa. “Esto podría ser un factor positivo en el contexto de proyectos de Design Thinking, ya que les permitiría ejercer el rol de integrador en el Design Thinking, siempre y cuando se fomente el trabajo en equipo, se permita que todos aporten ideas y opiniones libremente, se aliente la toma de riesgo y se celebren los errores como parte de un proceso de aprendizaje”, agrega Zabaleta.

Fuente: ENTER.CO

PorLANZZA

Comunicación interna: estrategia medular en una empresa

Toda empresa exitosa tiene como punto prioritario establecer una buena reputación de marca, pues por medio de la buena reputación se puede lograr casi cualquier meta. Las estrategias de relaciones públicas ayudan a que nuestro producto sea más visible tanto para el cliente como para la competencia, es por eso que de entre las herramientas para empresas indispensables están las Relaciones Públicas, pues por medio de las mismas se logra crear, mantener y modificar la imagen de un corporativo, organización o individuo.

A decir de los grandes expertos, el primer punto y el más fundamental para una estrategia de Relaciones Públicas es establecer mensajes y un plan estratégico que todas las personas del interior de la empresa conozcan totalmente para que se pueda transmitir de manera más certera. Para establecer qué tipo de mensaje vamos a estar trabajando, se recomienda empezar con una capacitacion empresarial en donde se pueda empapar a los empleados de la información que necesitan para empezar a trabajar el plan.

En el mensaje de la empresa se establecerán objetivos, atributos, diferenciadores y criterios que ayudan a construir o cambiar la reputación de una empresa, es por esto que necesita ser tan específico e igual el mensaje para todos los trabajadores, pues bajo los conceptos que se les impongan, fijarán sus metas y objetivos.

Otro tip muy importante para que la comunicación de mensajes sea exitosa es que cada uno de los colaboradores sepa cuál es su rol dentro de la proyección del mensaje y que tengan claro que la participación de cada uno de ellos es fundamental; esto va acompañado de la idea de que un empleado que ve a la empresa como un medio para su autorrealización se sentirá más comprometido con el éxito de la misma, pues un éxito de la empresa que lo catapulta es, a la vez, un éxito propio.

Para asegurarnos de que el equipo de trabajo va por el mismo objetivo, una actividad de integración empresarial es una excelente manera de calibrar qué tan amalgamado se encuentra nuestro equipo; estas actividades en las que los empleados tienen que lidiar con situaciones “ajenas” al trabajo, en las que tienen que hacer equipos sin importar el área en la que laboran diariamente para obtener un objetivo mutuo nos hace conocer las fortalezas y ayuda a definir una estrategia de acción más clara.

Entre las estrategias de RP más utilizadas se encuentran los póster, revistas impresas, un periódico, folleto y mailing; en todos los casos el mensaje debe ser específico y todos deben entenderlo de la misma manera ya que difícilmente será una persona la que se encargue totalmente de toda la propaganda. Es fundamental que el grupo de trabajo se perciba a sí mismo como un todo formado por partes y que sea el líder de la campaña quien resalte la importancia del esfuerzo de cada uno de ellos.

Fuente: emprendices.co